Recetas Caseras

Croquetas de pollo caseras

Receta fácil

Croquetas de pollo

Ingredientes

  • Para hacer la bechamel: 125 g. de harina de trigo de todo uso (si eres celiaco puedes sustituirla por harina sin gluten)
  • 1 litro de leche entera
  • 125 g. de mantequilla
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Sal y pimienta negra (al gusto de cada casa)
  • Para el relleno de las croquetas: 1 cebolleta
  • 250 g. de pollo (cocido, frito, asado)
  • Para el rebozado: 100 g. de pan rallado (si eres celiaco, pan rallado sin gluten)
  • 3 huevos medianos
  • Fritura: Aceite de oliva virgen extra suave o aceite de girasol

Preparación de la base de las croquetas

Para el relleno he aprovechado un par de pechugas de pollo sobrantes, que había preparado a la plancha. Las cortamos en dados pequeños, a vuestro gusto. Pero que no sean demasiado grandes.

Picamos la cebolleta en brunoise fina, y la sofreímos 5 minutos (a fuego medio) en una sartén, con un poco de aceite de oliva virgen extra. Añadimos el pollo picado, mezclamos y salpimentamos al gusto. Cocinamos  un par de minutos todo junto. Retiramos y reservamos.

Ahora vamos con la bechamel, una de las claves de unas croquetas bien sabrosas. Hecha la bechamel, en frío, añadimos el relleno reservado y mezclamos bien. Removemos en círculos, para que quede una mezcla homogénea y sin grumos.

Engrasamos una fuente con mantequilla y espolvoreamos la base con harina. Echamos la masa de las croquetas, la extendemos y tapamos con un film transparente. Otro truco es untar con mantequilla la superficie, es decir untar con mantequilla a temperatura ambiente. Así hará de película protectora de nuestra masa de croquetas y de este modo nos e os resecará o oxidará la superficie mientras reposa en frío.

Dar forma y empanado de las croquetas de pollo. Fritura y presentación

Para que luego podamos manejar la masa con garantías, ésta necesita estar varias horas en frío, dentro de la nevera. La recomendación es dejarla hecha de víspera, para que se enfríe al menos durante 12 horas.

Para el empanado de las croquetas, podéis darle forma de manera tradicional. Con la ayuda de dos cucharas o también hacerlas esféricas, ayudándoos de las manos. Con el tiempo que le hemos dado de frío no tendréis problema en moldearlas con facilidad.

Batimos los huevos, y pasamos las croquetas por él. De aquí directamente al pan rallado y reservamos en un plato o fuente. Vais colocando las croquetas separadas y se dejan de nuevo en la nevera al menos una hora. Vamos cocinando las croquetas a fuego alto. Freímos las croquetas en aceite de oliva bien caliente, en tandas de cuatro o cinco cada vez, hasta que estén doradas por todos lados. Regulando la temperatura para evitar que se nos quemen.

Retiramos a un plato con papel absorbente. Para eliminar el exceso de aceite y servimos directamente, recién hechas.